La música llora al ídolo de multitudes “Sandro”

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El cantante y compositor argentino Sandro, uno de los artistas más populares de América Latina, murió la noche del lunes a los 64 años de edad,  el deceso se produjo a las 20.40 horas local, en la provincia de Mendoza, Argentina, su país natal.

El señor Roberto Sánchez dejó de existir debido a un cuadro de shock séptico que se complicó, dijo Claudio Burgos, uno de los especialistas que estuvo a cargo de la salud del músico, severamente afectado por una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que padecía desde hacía 11 años producto de su adicción al cigarrillo.

Poco antes del trágico desenlace, el último parte médico había señalado que la situación era “crítica” y que el paciente atravesaba el peor momento desde su ingreso al hospital.

El artista falleció debido a las complicaciones generadas por su transplante de corazón y pulmones, realizado el 20 de noviembre próximo pasado. Tras varias operaciones por parte de los doctores que trataron de salvarle la vida, el cuerpo del ídolo no soportó la complicada situación y su corazón se detuvo para no latir más.

En las puertas del Hospital Italiano en Mendoza, provincia Argentina, un grupo de seguidores estalló en lamento al escuchar las palabras del Dr. Burgos, y pocos minutos después decenas de personas comenzaron a congregarse frente a la casa del cantante en la ciudad de Buenos Aires.

Seguidamente y casi simultaneamente, el adiós de Sandro supero las pantallas de TV, los programas de radio y se convirtió en la noticia central de los principales diarios de habla hispana en sus sitios de Internet.

La noticia causó conmoción en distintas generaciones que crecieron escuchando la música del llamado “Gitano”.

Voceros de la familia indicaron que será Olga Garaventa, la esposa de Sandro, quien decida dónde y cómo serán velados sus restos en Buenos Aires. Habiendo dos opciones, El Congreso Nacional o el Estadio Luna Park.

La mujer del ídolo fue su compañera vital en todo momento a partir del momento en que se casaron, además la única persona capaz de convencer a Sandro para que iniciara un tenaz tránsito en busca de salvar su vida tras el daño ocasionado por su adicción al tabaco.

“Sandro” Ídolo de multitudes, el astro de la música argentina, “Su vida”

Nació bajo el nombre de Roberto Sánchez. Fue el único hijo de Vicente Sánchez e Irma Nydia Ocampo y vio su primera luz en la Maternidad Sardá el 19 de agosto de 1945.

Era una persona muy reservada, casi no hablaba de su vida personal, comenzó su carrera en la década de los años sesenta era un ídolo masivo en Argentina, de origen humilde, el artista revolucionó el mundo del rock con “Sandro y los de fuego” a comienzos de los 60, cuando se atreve a cantar en español a clásicos anglosajones como The Beatles, Elvis Presley, Paul Anka y los Rolling Stones.

Y para la década de los setenta su popularidad se extendió a lo largo de Latinoamérica.
Sus temas trascienden fronteras y comienzan a ser escuchados en Venezuela, Colombia, Perú, Uruguay, Paraguay, Ecuador, México, Puerto Rico, Costa Rica y República Dominicana.

Llegan también al mercado latinoamericano de Estados Unidos, donde en Nueva York recibe en 1969 un disco de oro por haber sido el artista latinoamericano con más discos vendidos. Y en 1993 el premio ACE de Oro de la Asociación de Cronistas del Espectáculo.
En Francia fue premiado en el Festival Internacional de Cantantes Galos y en Italia participó del Festival de San Remo.

El reconocimiento logrado en el extranjero llegó también en los últimos años de la mano de grandes artistas, como el baladista dominicano Dhario Primero, el guatemalteco Ricardo Arjona y el venezolano José Luís Rodríguez.

Su lista de logros musicales hablaría por sí sola: 52 discos editados y ocho millones de copias vendidas. Compuso temas como “Rosa, Rosa”, “Quiero llenarme de ti”, “Ese es mi amigo el puma”, “Penumbras”, “Trigal”, “Tengo”, “Una muchacha y una guitarra” y muchos éxitos más. Además, también extendió su fama al cine. Realizó numerosas telenovelas y rodó 16 películas, entre ellas dos junto a la famosa cantante Carmen Sevilla, lo que le abrió las puertas de España e incluso cantó en el Madison Square Garden de Nueva York, Estados Unidos.

El rock fue el género que más amaba Sandro, quien incluso llegó a confesar que fue la música la que le dio la luz para conducir su vida por el camino correcto.

El tiempo lo perfiló, sin embargo, hacia los temas que le darían mayor popularidad: Las baladas románticas y los boleros. Las mujeres se convirtieron en la energía en su vida y, con ellas como motor, sus discos comenzaron a venderse por todo el continente.

Su impronta provocadora y su afección a bromear sobre su propia mitología le granjearon la simpatía de nuevas generaciones de músicos de rock, como los Fabulosos Cadillacs, Molotov o León Giego, que registraron una obra con sus composiciones para homenajearlo.

Sabía combinar sus facetas en la medida exacta para llamar la atención: Popular, sensual, carismático, romántico, misterioso, arrebató el corazón de las “nenas” (como llamaba a sus fanáticas), que lo siguieron desde sus inicios en el mundo de la música, a comienzos de los años sesenta del siglo pasado.

Su carisma, ritmo y sensualidad le granjearon en su país natal el apodo de “Gitano”, aunque el resto del continente lo bautizaría como “Sandro de América”.

Seduce desde el escenario a millares de mujeres que hasta le arrojan su ropa interior entre gritos histéricos, en respuesta a los sensuales movimientos pélvicos del artista.

Su cumpleaños se volvía motivo de fiesta nacional, año tras año y en cada uno de ellos, decenas y decenas de mujeres se agolpaban frente a su casona amurallada del barrio de Banfield para desearle felicidad a viva voz, mientras los numerosos imitadores que tenía el cantante aprovechaban la televisión en directo para mostrar sus habilidades.

Incluso con su enfermedad ya desatada, “El Gitano” siguió saliendo para responder a sus admiradoras (Sus Nenas), hasta su último cumpleaños a pesar del esfuerzo que le ocasionaba.

La alegría se detuvo en 1998, cuando descubrió la enfermedad que le causó el otro gran amor de su vida: El cigarro. Estoy directamente discapacitado, porque no me puedo mover. Mi vida es mi cama, mi puesto en el comedor para leer el diario y de ahí no me muevo, dijo el artista, en una de sus últimas entrevistas. “Yo soy el culpable de las condiciones en las que estoy. Yo me lo merezco, yo me lo busqué. Yo agarré ese maldito cigarrillo”.

Ahora Sandro deja de ser una estrella para volverse un mito. Dejando atrás una obra de más de cuatro décadas que recorrió desde el rock hasta la balada.

“Dio todo lo que tenía para dar, y más, tanto en su carrera como en su vida personal”

Esta entrada ha sido publicada el dia Martes 5 de enero de 2010 a las 5:59 pm y se encuentra bajo la categoria Balada, Latino, Pop Latino, Rock, Romance Popular, Romantico, Varios. Puede seguir las respuestas a este articulo a traves de RSS 2.0 feed. Ademas puedes dejar un comentario, o trackback desde tu sitio.